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domingo, 22 de mayo de 2011

Somos unos boludos al horno

Todos tenemos en quien pensar a la noche. Pero que jodida la gente, viejo. Nadie se quiere hacer cargo de sus sentimientos. Hay miedo, incertidumbre y por qué no le dije que... Después, claro, el arrepentimiento. Llaman a su Male. No importa, sienten que bardearon. Terminan todos con culpa. Y todos opinan y plantean soluciones. Pero todos estamos en el horno. In the oven.

Miedo, pax y ambigüedad.

Conocés alguien, te parece atractivo. Nada más. Redes sociales y chat. Ahí arranca la manija. Perfil, fotos, información, qué estudia? Que importa, mirá esa trompa que lo mato. Le entrás a la manija de una manera que se mantiene todo prendido fuego. De lunes a lunes durante las 24 horas del día con todos los artefactos de comunicación prendidos, abiertos. Alerta a ver si te habla. Te habla! Te cagás de risa, te entiende, vos también entendés y hacés cagar de risa. Viento en popa. Pero hace dos días que no te habla y que hijo/a de puta. Rendía, pobre! Anduviste bardeando y andaba a las corridas. Y cómo te fué? No se, pero qué te parece si nos vemos? Listo. La ambigüedad, la bipolaridad. Sos el embajador de la paz (deriva del latín, pax) y la alegría mundial y sos Hiroshima al mismo tiempo. Si sos hombre (XY) que a dónde la llevo, cuanta guita llevo, le gustará la carne y si está loca como la anterior me corto los huevos. Si sos mina (XX) qué me pongo a ver si me lleva a ese lugar re cheto y quedo como una villera, qué digo en casa, no llevo un centavo que no sea rata como el anterior porque le corto los huevos. Y si sos una Male (?) pensás todo eso pero hacés todo lo contrario porque creés en la estupidéz esta de ¨Me tienen que aceptar como soy¨ (Bleh!). En Córdoba y Corrientes (si, son paralelas, una cuota de... son paralelas) a las 2030 por las dudas que el tráfico. El viaje eterno. Impecables los dos. Divinos. Él te abrió la puerta y ella te saludo simpática y algo sonrojada. Una postal. La comida una mierda, pero qué importa si fijate lo bien que la están pasando (Sin alución al Gato Gaudio). Son chicos lindos. ¨Y ahora qué hacemos?¨ le preguntás Agarró una trincheta de esas naranjas que se oxidan de toque, viste? y te cortó la cara:¨ Volvamos¨. ¨Ah, me está cagando¨. No, genera misterio, intriga, quiere que se vuelvan a ver, entendés? Bajás acá? EL BE SO que te clavó. Toda la caminata pensando en ese piquito microsegundero. Se postean pelotudeces en Facebook alusivas a la cita en Córdoba y Corrientes (si, son...). Perdura en tiempo y de vez en cuando hacen otra salida. Van a la plaza. Tocan la guitarra. Cine. Garche. Todo en orden. Pero claro, m'hijo! La gente es jodida. No te mensajeó para desearte un buen examen. Y vos bardeaste porque no te acordaste que habían arreglado algo para este jueves y vos no podías y le avisaste, justamente, el jueves. Bardos. Se ven, lo charlan, se besan, se arreglan. Bardos arreglables. Perfil, fotos, información, perf... y esa? Chat y a quién va dedicado ese ¨subnick¨? Ignorancia. Ahhhh! La herramienta más eficaz para pescar boludos. El único boludo sos vos que dejás incógnitas jamás interpretadas por NADIE. Se ven y que áspera está la cosa. Nunca miraste tanto el reloj y no tenés ni idea de la hora. Che, tengo frío me tengo que ir. Llegás y ¨quedé como un boludo¨. Tirás un mensaje buena onda. Nunca te lo contesta y para qué mierda mandé el mensaje. ¨Fulanito de Tal dice: Te compré algo ;)¨ Te meás. Entre la intriga y el saber que se acordó de vos no das más. Era ese botón azul francia que querías. Carita ruborizada (:$) y ¨te quiero¨. No te responde. Sos el más boludo. Pasa un mes y vos estás hablando de que la clorofila por tener otro átomo distinto a la Hemoglobina es verde y no roja y te tira el ¨te quiero¨. La gloria. (G L O R I A is loooove! BTW-RHCP). Un año. Te extraño, quiero verte, yo también. No hay tiempo. Nos cabió la batata. La semana que viene? Rindo. Ah, si yo también. La otra. ¨MOMENTO! Dos semanas? No entiendo. Qué pasó?¨. Quiero decirte algo. No te entiendo. Estoy re metida. Y yo no te conozco. Estoy enganchado. Vos no sos vos cuando estás conmigo. Entonces tampoco te conozco.

Pero que jodida la gente, viejo. Nadie se quiere hacer cargo de sus sentimientos. Hay miedo, incertidumbre y por qué no le dije que... No será más fácil ir haciéndose conocer de manera gradual, sincera, sencilla y que sea lo que Dior quiera. Que no cunda el pánico que todos somos seres raros que buscamos cuate al lado.

Pero nadie se querdará sin quien pensar a la noche. Todos estamos in the oven.

martes, 6 de julio de 2010

Pero, ¿Has Visto?

Notaste que estaba en vos. Que podés encontrarlo si querés. Podés porque existe. Lo bueno existe.
Notaste que perdías el tiempo en pensar que habías hecho durante tu día. Que haciendo una pequeña cosa que te diera placer te colmaba y cumplía con tus expectativas. Y Cumplís. Porque terminar un sudoku en cinco minutos para vos es único. Porque decirle ¨Buenas tardes, uno veinticinco, por favor¨ al chofer te hace sentir educada y cordial. Porque servirle un café a tu viejo, que anda de malas, te hace sentir más hija. Vos cumplís. Cumlpís con vos.
Notaste que no hay una, sino varias canciones que te ponen de buen humor. Que podrías escucharlas al despertar y levantarte con una sonrisa. Bailar y gritarlas, porque cantarlas no basta. Explotás toda la energía que acumulaste en tus seis, cuatro, media hora de sueño.
Notaste que el dinero que usaste en el esmalte rojo carmín lo tenés puesto. Que lo han halagado. Te halagaron y te sacaron una sonrisa. Ahora expones tus manos como obras de arte. Y lo son.
Notaste que a él le gusta lo que cocinas. Le cocinás y comen juntos. Que disfrutan de la última porción de Lemon Pie de la bandeja. Que se te cae merengue italiano en la teta, ya talle 95, y le sacás una sonrisa. Te sale una sonrisa.
Notaste que desaprobaste los últimos exámenes y aún así te piden que pases al frente para dar la clase. Que te piden que el viernes le expliques. Que te emociona hablar de lo que te apasiona. Que te piden que sigas. Te miran como boludos y te sacan una sonrisa. Una sonrisa cien por ciento tuya.
Notaste cuan ridícula sos en tu soledad. Que te encanta que llegue la noche y contar los moretones producidos por tantas caídas bailando o corriendo por alcanzar el teléfono para recibir el mensaje ¨Duplicate¨. Te encanta darte cuenta, pasados los veinte minutos, que hablás con un gato y que le explicas las vías somatomotoras. Te encanta saber que podrías quedarte otras dos horas en la puerta de tu casa esperando que llegue alguien habiendo tenido siempre las llaves en tu mochila. Te reís a carcajadas.
Notaste que no tenés vergüenza. Que te reís de vos misma cuando te caes en el medio del aula, en el pasillo del laburo. Que preguntas pavadas en clase y hasta la profesora del seminario te imita y se ríe. Se ríen con vos.
Notaste que sabés amar. Que tenés esa capacidad. Que amás. Notaste que amás al viejo, la vieja, la amiga, el amigo. Notaste que te amás. Y te sale una de las más lindas sonrisas.
Notaste que soñar y tener metas te mantienen de pie. Que con alegría y amor es mas llevadero.

Notaste que nunca es tarde. Notaste que lo bueno llega. También existe.

lunes, 5 de julio de 2010

¿Has visto?

Notaste como vas perdiendo el tiempo. Que al llegar la noche, cuando horizontalmente pensás que hiciste en el día, no tenés respuestas. Que las buscas arduamente. Nada.
Notaste que no llegas al viernes con el dinero. Que al llegar el viernes a las cuatro de la tarde contás, revisas bolsillos, monederos y fondos de cartera. Nada, monedas.
Notaste que perdiste la cuenta de la cantidad de veces que te depilaste este año en vano. Nadie lo notó. Que todos notan tus cicatrices y tu piel seca. Nadie nota que te depilaste. Notaste que lo peor no es eso, lo peor es que nadie supo disfrutar de tu piel.
Notaste que tus desórdenes alimenticios ocupan un buen tiempo en tu cabeza. Que tu figura no es la misma. Que tu figura no será la misma. No serás. Y aún así no te importa y seguís en tu plan inconsciente de comer los días pares y hacer ayuno los impares.
Notaste que das y no te das. Que crees que todo el mundo merece mensajes y palabras de aliento. Que merecen tus oídos. Sos un par de orejas. Sos autocrítica. Que no te das. Nada.
Notaste que cuatro horas no son suficientes. Que no sos autosuficiente. Que no pedís ayuda. No querés. Que esperas hasta último momento, cuando estás por caer.
Notaste tus años en el espejo. Que no hay arrugas, no hay manchas ni canas. Que simplemente envejeces de a poco y te preguntas que has hecho. ¨Nada¨ respondes.
Notaste, también, que te sentís sola. Que a pesar de tus esfuerzos por quererte para querer aún no se ven los resultados. No hay recompensa. Que te gusta y está. Pero no es suficiente.
Notaste cuan ridícula sos en tu soledad. Que te gustas y luego te aborreces. Te gustan tus pies, no te gustan tus manos. Te gusta hablar de la carrera pero optas por callar cuando recordás que desaprobaste los últimos dos exámenes. Que soñás despierta y el te sigue el juego. Y nada.
Notaste que en este último mes no hubo un día en el que no te hayas enojado con alguien. Que la pasaste mal. Que hilando fino, muy fino no te llevas bien ni con tu padre. Tu superhéroe.

Notaste el vacío. Tocaste fondo. No podés creer que todo sea tan crudo. Pero no te diste cuenta que sólo te quedaste mirando lo negativo. Lo más opaco y más oscuro. Lo que te hace ser humano pero te hace sentir monstruo.

Notaste que lo bueno llega. También existe.